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Restaurantes en Soria, restaurantes en Salamanca y restaurantes en Segovia.

Restaurantes en Soria, restaurantes en Salamanca y restaurantes en Segovia.

Castilla y León no sólo es conocida por su valioso patrimonio cultural, monumentos, su riqueza arquitectónica distribuidos por las nueve provincias sino que también destaca por su gastronomía. Cabe resaltar en esta cocina los guisos y asados, los embutidos y los quesos, una diversidad de dulces (entre los que despunta el turrón en algunas áreas geográficas de Castilla y León), y cuantiosos vinos de gran calidad. Durante tu estancia en Castilla y León puedes disfrutar de diferentes rutas gastronómicas y comer en restaurantes en Salamanca, restaurantes en Soria o restaurantes en Segovia, por ejemplo.

Si hay algo imprescindible como complemento fundamental en estos cocidos y asados, es el pan.

A continuación expondremos los platos más típicos de la Comunidad, como por ejemplo un buen cocido que puedes degustar en cualquiera de los restaurantes en Soria. Siguiendo con los guisos es casi obligatorio durante tu visita turística en cualquiera de los restaurantes en Segovia tomar un buen plato de judiones en el precioso Palacio de la Granja. Si, en cambio, lo que prefieres algo más ligero quizá puedas tomar un poco de embutido acompañado con un buen pan de trigo, podrás encontrarlo fácilmente en cualquiera de los bares o restaurantes en Salamanca.

Si durante tu estancia en la provincia de Segovia quieres disfrutar de un buen plato castellanoleonés a la vez que disfrutas de las vistas del precioso Acueducto de Segovia, quizá la mejor elección sea la de un buen cordero lechal asado en horno de leña que podrás encontrar en los mejores restaurantes en Segovia.

Pero no sólo se caracteriza por guisos, cocidos y asados de buena carne, sino que en Castilla y León también destacan el cerdo y los embutidos. Uno de los embutidos cumbre es el jamón de Guijuelo que podrás probar en los mejores bares y restaurantes en Salamanca, o incluso comprar unas cuantas unidades para disfrutarlas en casa.

Para entrar en calor siempre vienen bien unas buenas sopas de ajo que puedes encontrar en cualquiera de los restaurantes en Soria o un buen trozo de empanadas, ya sea la típica de Salamanca, el famoso hornazo o cualquier otra variedad. Por supuesto, el mejor lugar para disfrutar de un buen hornazo es en uno de los restaurantes en Salamanca.

Restaurantes en Burgos

Burgos, ciudad española situada en el norte de la península ibérica, es la capital de la provincia Burgos que pertenece a la comunidad autónoma de Castilla y León. Se trata de la segunda ciudad más poblada de la ciudad.

Respecto a la cultura gastronómica, cabe destacar que Burgos ha sido seleccionada como la capital española de gastronomía de 2013. Por lo tanto, cabe esperar que son numerosos los restaurantes en Burgos que ofrecen sus tradicionales y archiconocidos guisos y platos típicos de la zona.

Si lo que prefieres es probar un poco de todo, si prefieres antes una tasca castellana antes que uno de los restaurantes en Burgos, dirígete a la Calle de San Lorenzo. Se trata de una de las calles más emblemáticas de la ciudad para la práctica del tapeo, por un módico precio puedes degustar generosas tapas que no dejan indiferente a nadie. Puedes cenar o comer perfectamente con tres o cuatro tapas.

La gastronomía burgalesa se caracteriza por sus platos abundantes y de componente pesado, ya que su base, normalmente, se basa en legumbres en conjunción de carnes. Quizá uno de los alimentos clave en la gastronomía burgalesa y, a su vez, el más conocido a nivel nacional, son la morcilla de Burgos y sus quesos. No obstante, le siguen en fama y exquisitez la sopa castellana (o sopa de ajo), la sopa burgalesa, el cordero asado y las alubias o caparrones; éstas pueden ser consideradas especialidades destacadas de la ciudad. Todos estos platos son fáciles de encontrar en cualquiera de los restaurantes en Burgos, tanto en su zona más céntrica como en las áreas más rurales.

En cambio, el plato estrella, el más famoso de la ciudad es el llamado olla podrida. Este plato típico de nombre tan curioso es un cocido y se compone de alubias, morcilla, panceta, costillas, chorizo, y otros productos cárnicos procedentes del cerdo.

Para los más golosos, entre los postres más tradicionales destacan las Yemas de Burgos o el Postre del abuelo, una combinación de miel y queso de Burgos.

Restaurantes en Ávila

Ávila es una ciudad situada en la provincia de Ávila, que pertenece a su vez a la Comunidad de Castilla y León. Se encuentra situada justo en el curso del río Adaja y es la capital de provincia más alta de toda España (con unos 1131 metros sobre el nivel del mar).

Invierno es una temporada perfecta para disfrutar de todo el casco histórico cubierto por la blanca nieve. Las vistas de la Muralla iluminada en combinación con la nieve cayendo sobre ella es una bella estampa castellana. Todos conocemos el extremo clima continental, caluroso en verano y muy frío en invierno. ¿Qué mejor manera de cobijarse del frío que en uno de sus restaurantes en Ávila y disfrutar de un buen chuletón de la comarca?

Si hay algo que de verdad representa a Ávila es su muralla medieval completa, la cual es de estilo romántico. También debemos destacar la Catedral del Salvador o la Basílica de San Vicente. Tradicionalmente, se la ha considerado como ‘ciudad de cantos y santos’ y su casco histórico medieval fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1985, el cual se conserva en excelente estado.

La ciudad de Ávila ofrece una amplia oferta turística adecuada a su tamaño y actividad: numerosos hoteles en Ávila, apartamentos, casas rurales para desconectar de la frenética urbe, y disfrutar de deliciosas carnes enrestaurantes en Ávila.

Es bien sabida la buena fama de la que goza la Ternera Avileña, la cual se sirve en numerosos restaurantes en Ávila, en los cuales puedes encontrar menús para todos los bolsillos, partiendo de los 12€/menú hasta los más elevados de 35€/menú. No obstante, como suele suceder, en ocasiones pueden darnos gato por liebre y ofertar ternera avileña, pagar un alto precio por ella y que no lo sea; o que no sea de la mayor calidad.